Naturaleza

Describir los paisajes apreciables desde Casa Mojanda sólo como extraordinarios podría ser casi una injusticia. Las vistas en todas direcciones no son menos que espectaculares. Este ambiente andino es una combinación de extensos horizontes, patrones siempre cambiantes de cielo y nubes, y de increíble diversidad de flora y fauna. La región de Mojanda ha sido bendecida con recursos naturales inusualmente ricos, y Casa Mojanda puede decir orgullosamente que ha contribuido a potenciar estos recursos.

Esta variedad regional puede ser ejemplificada parcialmente con las 20 especies de colibríes que la habitan, entre ellos el de más larga cola y el más grande. Esta área es habitada también por una población representativa del ave raptora voladora más grande del mundo: el cóndor andino, actualmente amenazada y con un decreciente número de ejemplares, esta especie puede ser observada en los alrededores de las Lagunas de Mojanda.  Adicionalmente, la región contiene remanentes de uno de los ecosistemas en peligro de extinción más raros de la región: el de high altitude forests.

Una región de superlativos

Casa Mojanda se localiza en el corazón de los andes norcentrales ecuatorianos, a una altitud de 2 870 metros (9 800 pies) sobre el nivel del mar. Estamos en las laderas del monte Fuya Fuya que se eleva hasta alcanzar los 4 269 metros (13 800 pies), rodeada por los volcanes Imbabura y Cotacachi, ambos cercanos a los 5 000 metros (16 400 pies). Esta confluencia de descomunales picos y fértiles valles favorece la existencia de un escenario particularmente rico en recursos naturales y paisajes.

Estos picos antes fueron volcanes activos que dieron forma a la región ecológica andina. Las fértiles tierras que resultaron de esta pasada actividad, atrajeron al área durante miles de años a los ancestros de quienes hoy la habitan. Estas tierras contienen restos de pirámidas preincaicas, montículos mortuorios, y antiguos caminos incas. Actualmente la región es famosa también gracias a los laboriosos y amigables indígenas de Otavalo que con sus habilidades para elaborar excelentes tejidos y artesanías han atraído la atención de nacionales y extranjeros de todas partes del mundo que llegan ávidos de visitar el Mercado de Artesanías y de disfrutar de la música andina, también abundante en la región.

Ecuador es conocido mundialmente por su turismo orientado hacia la naturaleza. Particularmente, la provincia de Imbabura, de la cual forma parte la ciudad de Otavalo, constituye un destino superlativo. En las afueras de Otavalo, a 12 000 pies de altura, justo en la base del Fuya Fuya, Las Lagunas de Mojanda son los restos de un cráter volcánico extinto. Sus cristalinas aguas alcanzan una profundidad de hasta 100 metros. Muy cerca, están la visitada Reserva Ecológica Cotacachi Cayapas en la que se encuentra otra laguna también volcánica, la Cuicocha y el Lago San Pablo, cuyas orillas están densamente pobladas y que puede ser apreciado desde la Carretera Panamericana justo en la base del imponente volcán Imbabura. Los senderistas más avezados podrán aventurarse a visitar otros de los numerosos lagos de la región. Es importante destacar que una parte significativa de la economía local depende directamente del ecoturismo.

Ecuador y su biodiversidad

Aunque Ecuador es uno de los países más pequeños de Suramérica, comparable en extensión con el estado norteamericano de Colorado, alberga más diversidad de especies que cualquier otro país del mundo. Ello incluye 1 600 especies de aves, 280 especies de mamíferos, 345 especies de reptiles y 358 especies de anfibios. Adicionalmente posee 25 000 especies de pantas, de las cuales el 20 por ciento son endémicas, e imposibles de encontrar en ninguna otra parte  del planeta.

La razón principal para esta extensa biodiversidad está en el amplio rango de zonas climáticas que posee. De hecho, existen 25 zonas de vida diferentes que van desde bosque tropical húmedo y seco, pasando por páramos y bosques de manglar, hasta desiertos, para sólo mencionar los ejemplos más prominentes.

La Sierra Central, un área amenazada

Desafortunadamente, todas estas zonas de vida han sido severamente alteradas de su estado primigenio debido a la actividad humana. El alarmante grado de destrucción que sufren las selvas de la región amazónica ya es un tema conocido a nivel internacional. No obstante, existen otros ecosistemas que generan similares preocupaciones, entre estos, la región andina conocida como la Sierra Central de Ecuador que se encuentra en gran riesgo debido al incremento de la presión humana sobre un área que soporta un alto porcentaje (25%) de especies endémicas. La Sierra central ha estado habitada por grupos humanos por miles de años, pero actualmente alberga al 40 por ciento del total de la población ecuatoriana que alcanza los 12 millones de habitantes. Esta población regional continúa creciendo a un ritmo tal que en 25 años puede haberse duplicado.

Los mismos suelos fértiles que atrajeron a los humanos a la región interandina, también albergan un elevado número de especies de flora y fauna. Cerca de 2 000 especies de plantas y animales, 500 de ellas endémicas, comparten este hábitat con los humanos. Los bosques nativos de la Sierra central ecuatoriana están al borde de la extinción al estar siendo talados para elaborar carbón vegetal o leña y siendo convertidos en tierras agrícolas o de pastoreo. Menos del 9 por ciento de las tierras de la Sierra Central están cubiertas por vegetación natural.
La abrumadora diversidad de especies que se pueden encontrar en esta región se debe en parte a factores como las abundantes precipitaciones, la topografía abrupta, y los hábitats aislados que forman los picos montañosos elevados. Estos picos, se elevan como islas por sobre los valles que los rodean propiciando la evolución de especies únicas. Este proceso evolutivo fue descrito por Charles Darwin en las observaciones  que realizara en las Islas Galápagos.

Casa Mojanda